Conclusión de la actividad en términos de aprendizaje.
Para dar algunas conclusiones en
términos de aprendizajes obtenidos tendremos en cuenta como base a la autora
Maritza Montero. De esta manera podemos decir que:
-Aunque la
actividad fue breve, se logró promover la presencia de elementos
constitutivos del sentido psicológico de comunidad, generando una acción
participativa donde los integrantes establecieron unas relaciones armónicas con
su ambiente social y físico, que a través de las actividades que se efectuaron
en sub-grupos, buscaron no solo la interacción grupal sino también pertenecer a
dicho grupo, participando de la actividad de manera colectiva.
-Podemos ver a través
de los resultados de esta integración que los estilos de vida comunitarios son
importantes y contemplan una gran diversidad, pero se puede lograr un ambiente
psicosocial facilitador de la interacción positiva, como lo evidenciamos con la
comida colectiva, trabajo en equipo, actividades de recreación y convivencia con
todos los participantes, encontrando aspectos invariablemente positivos durante
todo el desarrollo de la interacción.
- Se pudo observar que
para los niños que participaron de esta actividad, la convivencia se dio en
significados de diversión y compañerismo como manifestación de simpatía,
con lo que obtuvieron unas emociones agradables, que expresaron con el sentido
del humor, contrarrestando situaciones desagradables o incómodas que pudieran
haber tenido en esos momentos.
-Durante todo el
proceso de la actividad se logró ver que el diálogo estuvo siempre presente
entre todos los miembros participantes, se evidenció interacción social en el
momento de realizar las actividades y los niños cumplieron con sus
responsabilidades, entendieron que si alguno se equivocaba perjudicaba a todo
el grupo y lograron sacar adelante la
actividad con su cohesión grupal, dejando a un lado el aburrimiento, ganando el
premio.
Nueva
información que se obtiene de esta experiencia.
Como información nueva, podemos afirmar
que fue una actividad enriquecedora, pues según Arango (2001) esta actividad es un producto social por
medio de la dirección preventiva y educativa que pueda ayudar a la construcción
de la convivencia. Podemos decir que con esta actividad se consiguió que
los niños tuvieran una interacción
social y al mismo tiempo buscar de una u
otra forma la equidad sin importar el género, la edad o la etnia, donde se pretendían que los niños compartieran un
espacio significativo con sus otros compañeros.
Como psicólogos en formación, logramos
identificar que la teoría obtenida en clase, se evidencia en la cultura en
general, por ejemplo, la convivencia, es un tema esencial que puede influir no
solo en el colegio si no en todos los contextos, como lo enuncia Capra (1998)
citado por Arango (2001) obtener una razón integrativa orientada por medio de
pensamiento intuitivo, sensible, holístico, histórico y dialéctico donde los
niños de Fundapre lograron por medio de las actividades realizadas por nosotros
integrar valores de cooperación, calidad y asociación que les permite
fortalecer aspectos de su vida cotidiana para luego aplicarlos en otros
ambientes que le exija lo mismo o aspectos similares para una buena
convivencia, construcción de la subjetividad y significados.
Rol del psicólogo social
Por lo tanto, en la actividad que
realizamos se promueve la creación de un entorno en el que se logró establecer
la interacción a través de procesos de vinculación con pares, donde la
misma comunidad, en este caso los niños,
a través de la guía de los facilitadores lograron resolver y sacar
adelante las actividades propuestas.
Referencia
Carlos,
A. (2001). Hacia una psicología
de la convivencia.
Revista colombiana de
psicología. nº 10, pp. 1-22.
Autores: Catherine Guzmán,
Alicia Parra, Juan David Sánchez, Angélica Triana.
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